Revolución Neolítica

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La Revolución Neolítica es un período que  es fundamental para la aparición de la política. Ya durante el mesolítico (9600 a.c al 6000 a.c) se empiezan a desarrollar técnicas muy básicas de agricultura y ganadería, pero no es hasta el fin de este período cuando se inicia una verdadera revolución (la revolución neolítica) y se generalizan las técnicas de agricultura y ganadería y surgen las primeras sociedades, y con ellas, la política.

Este descubrimiento de la agricultura y la ganadería como modo de vida, trae asociado un modo de vida sedentario.

Hasta el desarrollo de estas técnicas, las poblaciones humana eran cazadoras y recolectoras, con lo cual el modo de vida era nómada, buscando siempre aquellos territorios que permitieran cazar y recolectar alimentos, con la consiguiente obligación de emigrar en función de estaciones y zonas que permitieran la subsistencia.

La Revolución Neolítica comporta dos consecuencias inmediatas; por un lado la aparición de excedentes, y por otro una situación de sedentarismo.

Los excedentes en la Revolución Neolítica:

Los excedentes son consecuencia directa del desarrollo de la agricultura y la ganadería. Un excedente es aquello que sobra de una producción una vez descontadas las necesidades básicas y el consumo corriente.

Durante las primeras sociedades del paleolítico, basadas en la recolección y la caza, el excedente era algo imposible, ya que eran sociedades que vivían al día, y la escasez era una constante. Es por ello que necesitaban desplazarse constantemente y su modo de vida era nómada.

Al desarrollarse la agricultura y la ganadería, es cuando se empiezan a producir los excedentes, y con la aparición de los mismos, surgen las primeras desigualdades.

Esta situación provoca la necesidad de discernir como repartir los excedentes, pero este reparto es desigual. Dependendiendo de las necesidades de cada uno, personas que necesitan más, otras que menos pero que consideran el reparto injusto, personas que tienen más de lo que necesitan, etc…

Este reparto provoca desigualdades respecto a la riqueza de cada uno, y esto desemboca en la aparición de personas más influyentes y personas que son menos influyentes.

A la larga, aparece un problema, que es el de la necesidad de legitimarse en el poder, que esto es explicar por qué es correcto que manden estas personas y no otras.

Por otro lado, también aparece la primera modalidad de comercio, a modo de intercambio de materias y/o productos realizados con las mismas.

La unión de excedentes y el comercio, conlleva la aparición de profesiones que no tienen nada que ver con el proceso productivo debido a las nuevas necesidades y problemas que surgen, como por ejemplo, el del almacenamiento.

Es necesario almacenar el excedente, y para ello, surgen personas que se dedican a la fabricación de recipientes. También es necesario llevar una contabilidad respecto al excedente disponible, para lo cual surgen los primeros intelectuales que se dedican a contabilizarlos.

También aparecen las primeras religiones organizadas. Esto se produce debido a los fenómenos naturales a los que se les da una explicación divina. Piensan que hay alguna intencionalidad detrás de los fenómenos naturales.

El sedentarismo en la Revolución Neolítica:

Como comentaba anteriormente, durante el paleolítico, las sociedades eran nómadas (buscaban tierra que les diera alimento, tanto de caza como de recolección).

Con la aparición de la agricultura, empiezan a asentarse las problaciones, y son estos asentamientos los que provocan que aparezca la noción de propiedad. En un principio es propiedad de la tierra. Este concepto, con las poblaciones nómadas no tenía ningún tipo de sentido.

Con la aparición de la noción de propiedad, aparece la tentación del robo, bien sea para engrandecer el excedente propio de una persona, o bien sea por necesidad, como por ejemplo por causas climatológicas o desastres naturales, que provoquen la obligación de invadir otras tierras para poder alimentar a la población.

Como resultado de la aparición de la propiedad y el robo, surge la guerra, y esta lleva consigo asociada que haya personas que se especialicen en la guerra. Y este nueva situación provoca la emergencia de crear ciudades, bien sea con autoridades políticas (militares que se convierten en reyes, que utilizan el poder coercitivo) o religiosas (que usan el poder persuasivo).

A la larga, aparece un problema, que es el de la necesidad de legitimarse en el poder, que esto es explicar por qué es correcto que manden estas personas y no otras.

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